En la cosmética convencional se utilizan aproximadamente 8.000 ingredientes. Cuando utilizamos estos productos en nuestra piel y cabello, estos ingredientes entran a través de la piel en nuestro torrente sanguíneo donde se acumulan en el organismo y algunas de estas sustancias son nocivas para nuestra salud. 

¿Cuál es el efecto en nuestra salud?

Muchas de esas sustancias son disruptores hormonales y están vinculadas a alergias, cáncer y sensibilidad química, que es cuando los productos de uso diario pueden causar reacciones como dificultades para respirar, palpitaciones, vómitos, irritaciones en la piel o dolores de cabeza recurrentes.

Así por ejemplo, se puede encontrar fácilmente derivados de petróleo en cacaos labiales como petrolatum, parafina líquida, etc. que tapan los poros, sin dejar respirar a la piel.

Estos ingredientes son utilizados porque son más baratos y fáciles de utilizar.

¿Qué son y dónde encontramos los sulfatos, parabenos y siliconas?

Sulfatos

Son agentes limpiadores en champús, jabones líquidos, geles de ducha, jabones sólidos y sirven para crear una espuma consistente y densa. La función principal de los sulfatos en cosmética es lograr que las grasas sean solubles en agua y, de este modo, eliminarlas de la piel o del cuero cabelludo. Su efecto es ser irritante alérgeno y produce una profunda resequedad y debilitamiento del cabello. Mezclados con aminas además pueden formarse nitrosaminas que son cancerígenas.

Ejemplos de sulfatos tóxicos (se puede identificar en los ingredientes con la palabra sulfate): Sodium Lauryl Sulfate, Thriethanolamine Lauryl Sulfate, Ammonium Lauryl Sulfate y Sodium Laureth Sulfate.

Parabenos

En pocas palabras, los parabenos son conservantes y se usan en una amplia gama de productos de maquillajecuidado de la piel y cabello para evitar la contaminación y evitar que se ‘apaguen’ demasiado rápido. Sin conservantes en sus productos cosméticos, la formulación podría convertirse en un caldo de cultivo para microbios. En el mejor de los casos, los microbios pueden convertir una fórmula cremosa en pegajosa; peor aún, convierten una fórmula segura para su uso en una cuyo uso puede ser dañino. En otras palabras, los conservantes ayudan a prolongar su vida útil y eficacia, y no desperdician su dinero, el que tanto le costó ganar en el proceso. 

Son baratos y se necesita poca cantidad para que sean eficaces. Ocupan el segundo lugar tras el agua como ingrediente más utilizado en las formulaciones. Su efecto es que imitan la acción de las hormonas femeninas e interfieren en el sistema endocrino. Por ello, están implicados en el desarrollo de cáncer de mama.

Se puede identificar en los ingredientes con el sufijo –paraben. Por ejemplo: Metilparaben, Propilparaben, Butilparaben, Etilparaben y para el caso de los liberadores de formol, fijarse en la palabra –ureadm- ej: formaldehído, dmhidantoina, imidazolinidyl urea.

Evita los productos que contengan estos ingredientes, tóxicos para tu salud, en tu higiene diaria. Prefiere productos naturales que cuiden tu piel y salud.

Siliconas

Son unos polímeros hechos principalmente de silicio que se usan en cosmética como suavizante, por lo que son muy comunes en mascarillas, champús o acondicionadores de cabello, ya que prometen terminar con el encrespamiento y mejorar la textura de nuestro rostro. También se pueden encontrar en bases de maquillaje y prebases.

Su efecto es que su uso prolongado puede provocar oclusión, que la piel no respire bien y en pieles sensibles aparezcan granitos. Se acumulan en el cabello y la piel tapando los poros, alteran las funciones naturales de la piel. Ocultan el real daño que tiene la piel y el cabello, en ningún caso es un ingrediente reparador, ayudan sólo temporalmente a mejorar el aspecto visual de ambos. Lo que genera una dependencia que tras un uso constantes de siliconas, va deteriorando el cabello y cuero cabelludo.

Podemos encontrarlo con los nombres: siloxane, amodimethicone, cyclohexasiloxane, cyclopentasiloxane, dimethicone, dimethicone copolyol, dimethiconol, cetyl dimethicone, cyclomethicone, phenyl trimethicone.

Te ánimo leer las etiquetas de cosméticos que estas comprando y eligir unos que no te hacen daño. Ni a ti, ni a nuestra Tierra.

Las alternativas – cosmética natural

Ayurveda recomienda el uso de cosméticos de origen natural. Porque las sustancias tóxicas contenidas en algunos cosméticos pasan a nuestro cuerpo y ejercen presión sobre el hígado.

En mis cosméticos son naturales y no vas a encontrar ningún de estos toxinas.

Existen tensioactivos (surfactantes) de origen natural y vegetal a partir del coco, la glucosa, el maíz o la palma. En champú sólido sin sulfatos tóxicos, muy a menudo encontrarás tensioactivos como el SCI (Sodium Cocoyl Isethionate) o el SCS (Sodium Cocoyl Sulfate). 

SCI, que uso en mis champú sólidos o limpiadores sólidos, es una sal de sodio derivada del aceite de coco, el cuál es utilizado como agente tensoactivo, es un surfactante aniónico suave sin sulfato tóxico. Todos derivan del coco, limpian suavemente y no sensibilizan la piel ni dañan la fibra capilar. Además es un excelente acondicionador de piel y cabello. 

SCS, como SCI, es también un tensiactivo primario de tipo aniónico, derivado del coco, detergentes y espumante. Utilizado para elaborar cosméticos como champú sólido.

En cosmética natural SCI o SCS se utiliza y sirve para suavizar las fórmulas de champús sólidos y barras de ducha, proporcionando una espuma rica y cremosa, incluso en aguas duras.

Otros tensioactivos saludables son: 

– Babassuamidopropyl Betaine.

– Cocamidopropyl Betaine.

– Coco Glucoside – Decyl Glucoside.

– Lauryl Glucoside.

– Sodium Lauroyl Sarcosinate.

– Sodium Lauryl Sulfoacetate.